New Jersey ha vuelto a implantar la pena de muerte el 6 de agosto de
1982. Tan solo con 18 anos se está calificado para recibir la
sentencia de pena de muerte. Las personas con enfermedades mentales y/o
mentalmente disminuidas no están excluidas, pero la ley deberá ser
modificada ya que en junio de 2002, la Corte Suprema de Estados Unidos ha
decidido excluir a las personas mentalmente disminuidas. El método de ejecución
consiste en administrar una inyección letal. Actualmente, trece personas
recluidas en la Prision del Estado de New Jersey en Trenton esperan ser
ejecutadas.
La opinion pública ha retirado su apoyo a la pena de muerte. En mayo del 2002
una Encuesta de Rutgers Eagleton informó que cuando existe la opción de una
sentencia de cadena perpetua sin libertad condicional, solamente el 36% de los
habitantes de New Jersey apoyó la pena de muerte mientras que el 66% de los
habitantes de New Jersey –inclus o aquellos que sostienen la pena de muerte-
apoyan una moratoria y un estudio de la pena de muerte. El profesor Scott
McClean del Quinnipiac College resumió una encuesta de Quinnipiac del 2002 de
esta forma: “…el supuesto consenso a favor de la pena de muerte es un
espejismo.”
New Jersey debe considerar el impacto de la pena de muerte en los familiares
sobrevivientes de las víctimas de homicidio. Algunas se oponen a la pena de
muerte y otras la apoyan. Pero todos los familiares sobrevivientes quieren
justicia y la pena de muerte no provee justicia. Por muchas razones –que
incluyen una tasa de error muy alta (70%) en los juicios de pena de muerte- no
se han realizado ejecuciones en New Jersey desde que se reimplantó la pena de
muerte. Las familias son doblemente victimizadas ya que no sólo deben
sobrellevar su dolor sino que deben soportar largos juicios de pena de muerte y
apelaciones.
Varios estudios demuestran que condenar y ejecutar a un criminal cuesta
aproximadamente cuatro veces más que mantenerlo en la cárcel con cadena
perpetua sinlibertad condicional. Una investigación de la Universidad del
Estado de Illionis publicado en 1992 estimó que anualmente el proceso de pena
de muerte les cuesta a los contribuyentes del Estado de New Jersey U$S 22,8
millones más que los costos de sentencias a cadena perpetua. Los expertos
afirman que los costos de la pena de muerte son imperdonables considerando que
esos millones son necesarios para la educación, la prevención del crimen, la
rehabilitación por drogas y los programas de compensacion para las víctimas.
En Illionis una comisión investigadora de primer nivel realizó uno de los
estudios más minuciosos conocidos hasta la fecha sobre la pena de muerte. La
comisión investigadora fue seleccionada por el Gobernador Republicano George
Ryan después de la liberacion de 13 presos inocentes de las celdas de
condenados a muerte. La comisión tenia la misma cantidad de miembros defensores
de la pena de muerte que de miembros opuestos a ella. El estudio definió 85
estándares mínimos para reducir el riesgo de ejecutar a una persona inocente.
New Jersey no llega a cumplir el 75% de los mismos.
El riesgo de ejecutar a una persona inocente en New Jersey es real. A nivel
nacional, más de 100 personas han sido liberadas de las celdas de
condenados a muerte desde que se reimplantó la pena de muerte en 1976.
Once de ellos fueron liberados sobre la base de la evidencia del DNA. El DNA no
puede y no podrá evitar condenas injustas porque la evidencia de DNA sólo se
encuentra disponible en pocas causas. Sin embargo, el uso de DNA en los últimos
anos ha puesto de manifiesto la falibilidad del sistema de justicia criminal.
El DNA ha demostrado que muchas condenas injustas provienen, entre otras
causas, de testimonios erróneos proporcionados por testigosoculares,
malversación del rocesamiento, errores judiciales y del uso de informantes
–“soplones”- dentro de la misma cárcel. Estos problemas existen haya o no
evidencia del DNA para rectificar los errores. Estos problemas también existen
en New Jersey. En los últimos 25 anos, por lo menos 16 personas inocentes de
New Jersey fueron condenadas por crímenes que van desde violaciones hasta
homicidio, cumpliendo condenas combinadas de 300 anos. Tres de estas personas
inocentes fueron exoneradas gracias a la evidencia del DNA.
Cuando surge algún conflicto en un proceso de pena de muerte, el Estado de New
Jersey contrata a un abogado privado para representar al acusado por un costo
de U$S 50 por hora. Este costo es significativamente bajo comparado con el
costo promedio nacional de U$S 75 por hora para procesos de pena de muerte y
más bajo aún que el costo promedio de un abogado privado de New Jersey que es
de U$S 15 por hora.
A pesar de que el Grupo de Pena de Muerte de la oficina del Defensor Público
cuenta con un alto presupuesto, el sistema de pena de muerte en New Jersey es
defectuoso. Más allá del control de cualquier sistema hay factores arbitrarios
entre los que se incluyen:
El Tiempo es Esencial: New Jersey no ha ejecutado a nadie desde que se volvió a implantar la pena de muerte en 1982, pero es crucial que los ciudadanos y legisladores de New Jersey reconozcan que cuatro de los trece presos condenados a muerte han agotado sus apelaciones al Estado. Se estima que la primera ejecución tendrá lugar dentro de 6 meses. Contacte al Gobernador ahora y dígale que apoya el proyecto de ley S-1212, que reemplaza la pena de muerte por la cadena perpetua sin libertad condicional:
Gobernador Richard Codey: 609 292-6000.
Revisado en Febrero del 2004
NO EXECUTIONS
www.njmoratorium.org
New Jerseyans for a Death Penalty Moratorium
22 Oliver Street, Chatham, NJ 07928
1-973-635-6396